Déjà vu

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… Sentir que es un soplo la vida
Que veinte años no es nada
Que febril la mirada, errante en las sombras
Te busca y te nombra

Hay un calor perdido entre mis piernas
que resucita, inmenso, entre tus cartas
aquellas que quedaron, con misterio,
conservadas al filo de mis ansias.

Un “earthquake” desatado por tus besos
humedece mis tiernas latitudes
penetrante, viril, nítido, ileso
disuelve con tus manos, inquietudes.

Y si acaso los sueños conservados
que entre letras guardaron mis virtudes
se aprestan a vencer tiempos pasados

¡Vuélvete tierra enfurecida, viento
no temas al tsunami ni al desierto,
la eternidad será nuestro momento.

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Con las manos llenas

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En este despertar de poesía
que ha colmado mi alma
tú estás en cada uno de los versos
que revientan mi calma.

De estos amaneceres de ilusiones
repletaste mi esencia
y con tus partituras de emociones
cantas a mi inocencia.

Me has revelado el mito
de tu entrañable beso
del que mis labios dulces, pretensiosos
jamás saldrán ilesos.

Pueden volar el tiempo y mi memoria
puede faltarme el aire, la cordura
que ya por siempre en mi encendida historia
yo volveré a encontrarme, en tu ternura.

Por todas mis esquinas

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Me sorprendió ese aire de palomas
que salió decidido de sus ojos
y con cosquillas entre aquellas lomas
se deshicieron todos mis cerrojos

De sus esquinas me nacieron flores
en mis esquinas le he dejado versos
y me fui, debatida entre temblores
intentando saber de su universo

Y ahora me siento hundida en el insomnio,
De un árbol, una esquina, un muro, un tiempo
Porque su voz se vuelve espuma, otoño
Al lado de su olor, brujo e inmenso.

Nacimiento

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Entre hojas amarillas, al desnudo
Un hombre desenfrena sus abismos
Destierra de sus brazos toda duda
Y adorna sus volcanes con mis sismos

Siente como si no existiera el tiempo
Como si a cada paso le naciese un segundo
Camina entre las líneas de mis manos
Inunda mis latidos con su mundo

Un hombre que me espera cuando nace
Misterioso al umbral de mis inviernos
El desenfreno eterno de besarle

Se deleita poblándome las venas
De canciones escritas con su sangre
Se esconde en las esquinas de mis libros
Y sólo tengo fuerzas para amarle.

La cura de los imposibles

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Si te vas a marchar
llévate acaso esta frustrante pulcritud de huesos rotos,
mil veces curada,
y fracturada.

No habrá risas de quizás, luego, un día, tiempo.
Corre, huye ahora de la seriedad de la nostalgia
de la necesidad de la esperanza
y sobre todo de esa magia a la que temen los cobardes.

No mires a los lados porque no encontrarás más respuesta que el silencio.
Sí, los ojos también se cansan de la ceguera,
espiritual.

Vacíate el alma, quema los versos que ya no te pertenecen,
mírate en el espejo de tu cuento de hadas desmadejado
piérdete en el silencio…

Pero no oses quejarte de que no tienes el amor que no comprendes.

Tu mirada

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Si tú me miras yo me siento hermosa (Carilda)

Tu mirada se escurre entre mis piernas
Y me envuelve cual suave melodía
Humedece mis mieles más internas
Eterniza de éxtasis mi día.

Tu mirada me muerde y me acaricia
Con el misterio que no admite duda
Y mientras sueño versos, con delicia,
Me penetra, me enciende, me desnuda

Tu mirada es la luz del infinito
Que desborda a las olas del destino
Desafiando al concepto de exquisito
Me señala lo inmenso del camino.

Tu mirada, la fuente de esta magia
Que un día me sorprendió, cual arcoiris
Rompe el viento, cual lluvia que presagia
Y se adueña del sueño de mi iris.

Jardín

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“un día después de la guerra,
si después de la guerra existe un día
te tomaré en mis brazos y te haré el amor”
                                                               J.Lennon

Tú que has llegado a renacer mis flores
Y mi naturaleza, de ilusiones
Mojas con tu rocío mis temblores
Y nutres la raíz de mis pasiones.
Tú que has sembrado el árbol de la vida
Al pie de este ciclón de fantasía
Has desterrado plagas, sinrazones
Y abonas mi jardín de poesías.
Y yo que he visto entre mis ojos, soles
Te entrego esta semilla de añoranza
Junto al fiel manantial de mis amores
Para que la cultives de esperanza.

desde el corazón de una cubana

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